Una triste historia de amor

Érase que se era un par de frikis que coincidieron en el mundo internauta y se enamoraron, pasaron a ser un freaknoico y una freaknoica, he aquí su historia:

ha1.jpgÉrase que se era un Feaknoico muy feliz y contento, adicto a los videojuegos, a las pipas y al chocolabe blanco, porque siempre andaba frikeando entre los diferentes programas de mensajería instantánea (es decir hablando con su freaknoica de turno). Ese día, hacía poca cosa de provecho, en realidad ninguna, se entretenía rellenando su nueva base de datos de películas (según parece ya había rellenado la de videojuegos y otras historias, que no vienen al cuento). Era un día bonito y soleado, no había ninguna amenaza éxter ni de otro ser tal como la Iglesia Católica que intentar dominar el mundo, por lo tanto, estaba relajado y ligeramente aburrido (es lo que tienen los frikis, se aburren si no hay peligro a su alrededor).

ha2.jpgÉrase que se era, una freaknoica adicta a los libros (tanto los de texto, como los diccionarios, como las novelas de alta calidad literaria, en otras palabras: fantasía y ciencia ficción y algún que otro clásico o Premio Novel -si son buenos, son buenos, qué cojones), que envidiaba (aunque ella dijera que no) la base de datos del freaknoico y le preguntaba si podía ser posible adaptar esa base de datos para que ella hiciera lo mismo con sus libros (los cuales amaba y adoraba, tanto o más que al freaknoico, son libros, fuentes de sabiduría). Freaknoico empezó a hablar de códigos extraños y raros, que dieron como resultado que freaknoica se aburriera y pusiera malas caras (es lo que tiene no sabar aún de todo.. imprescindible para dominar con eficacia y temeridad el mundo).

Y ahí estaban los dos, remoloneando uno alrededor del otro con sus friki-actividades, entreteniéndose como podían, porque aún faltaba para que una fuera a estudiar la carrera friki-superior y el otro fuera a atender friki-llamadas con sus friki-compañeros y espantar al maeztro que intentaba desfrikearlos. Pero, Freaknoico tenía una terrible manía que no se podía quitar: crugirse todas las partes del cuerpo que podía, así que ese día, mientras hablaba con la freaknoica, no pudo evitar crugirse el cuello con un terrible resultado:

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Freaknoica, que vio lo que sucedió no pudo controlar sus sentimientos, y pasó lo que pasó…
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¿Y qué fue lo que pasó? Que nació el “MI” (peligrosa arma, que desconcierta a quien la ven y que deja sordo a quien la escucha).

3 comentarios para “Una triste historia de amor”

  1. Okok Dice:

    Ejem…

    Con la fantástica letra que lucís, entendía que Noica lloraba diciendo WII

  2. Zuviëh Dice:

    Esa es mi m, asquerosa.

  3. unanada Dice:

    me alegro de que uséis el “MI”. el grandote y yo usamos el “WI”. así… todos en paz.

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